Buscar:
 PGR - SINALEVI >> Pronunciamientos >> Resultados >> Dictamen 262 del 09/09/2004
Internet
Año:
Buscar en:




Opciones:
Guardar
Imprimir


Ficha del Pronunciamiento
ß&Ø¥ß%
Texto Dictamen 262
 
  Dictamen : 262 del 09/09/2004   

C-047-2004

C-262-2004


09 de setiembre de 2004.


 


 


Licenciado


Olger A. Méndez Rojas


Director Ejecutivo


Consejo de Salud Ocupacional


S. O.


 


Estimado señor:


 


Con la aprobación de la señora Procuradora General de la República, nos es grato referirnos a su atento oficio DE-065-2004, de fecha 22 de marzo de este año, de la siguiente manera:


             


I. PROBLEMA PLANTEADO:


                         


                        Se solicita el criterio de este Órgano Asesor en torno a la legalidad o ilegalidad del uso del  “LOGO” del Consejo de Salud Ocupacional,  por parte de terceras personas ajenas a la Institución, sus preguntas en concreto son:


 


1.- (…) puede cualquier persona, física o jurídica, utilizar el “…Logo del Consejo en programas de Radio, televisión, prensa escrita ó televisada y en cualesquiera otro tipo de actividades, sin caer en una ilegalidad?


2.- Si no fuera ilegal el uso del “LOGO” del Consejo por parte de cualquier persona, física o jurídica, están en la obligación de solicitar autorización escrita previa a su utilización?.


3.- Si así fuera, quién es el Superior Jerarca legitimado a dar el permiso respectivo para que se pueda utilizar el “LOGO” del Consejo, el señor Ministro de Trabajo ó la Junta Directiva?.


 


Al efecto, y cumpliendo con la disposición contenida en el numeral 4º de la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República, se adjunta el oficio número AL-CSO 11-04, de fecha 15 de marzo de este año, que contiene la opinión legal de la Institución consultante, allí se concluye que:


 


" Al no haber sido registrado el "LOGO" del Consejo de conformidad con la Ley que rige la materia de protección de marcas y otros signos distintivos, el ya citado "LOGO"  puede ser utilizado por cualquier persona por terceras personas, siempre y cuando no dañen o afecten negativamente la imagen del Consejo de Salud Ocupacional y tampoco sea utilizado con fines lucrativos."


 


 


 


La consulta que se nos plantea está relacionada con  el instituto jurídico de la propiedad intelectual, lo que hace necesario realizar las  consideraciones previas que, de seguido, procedemos a exponer: 


 


II.  EL  DERECHO DE PROPIEDAD INTELECTUAL


 


 En nuestro ordenamiento jurídico, la tutela de los derechos de la propiedad intelectual deriva del artículo 47 de la Constitución Política, que  establece:


 


"Todo autor, inventor, productor, o comerciante gozará temporalmente de la propiedad exclusiva de su obra, invención, marca o nombre comercial, con arreglo a la ley."


 


            En armonía con la norma transcrita, el artículo 121 inciso 18) de la Constitución Política atribuye a la Asamblea Legislativa: "Promover el progreso de las ciencias y las artes y asegurar por tiempo limitado, a los autores e inventores, la propiedad de sus respectivas obras e invenciones."


 


Respecto al tema, la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, en resolución N° 2134 - 95 de 2 de mayo de 1995, señaló:


 


"La propiedad intelectual comprende una serie de derechos que se refieren a bienes inmateriales y que cuando están asociados a la libertad industrial y mercantil, generan posibilidades de competir en un mercado de bienes concretos. La propiedad intelectual es un derecho real, en virtud de que supone un poder jurídico ejercitado por una persona determinada, para aprovechar los beneficios personales y patrimoniales producto de su creación, pudiendo oponer ese derecho erga omnes. Esta oposición erga omnes reconoce a su autor facultades exclusivas de dos tipos: la primera, de carácter personal, reconoce la paternidad de la obra o invención y tutela la personalidad del autor en relación con su invento, con ella se garantizan los intereses intelectuales del llamado derecho moral de duración, en principio, ilimitada. En segundo lugar, están las facultades de carácter patrimonial que es siempre de duración limitada. Ya que la característica de este tipo de derecho es el "goce temporal" de la obra o invento, que constituye precisamente el contenido esencial   del    derecho    de    propiedad   intelectual   en   sus   diversas


 


 


manifestaciones, por ejemplo: obras literarias, artísticas y científicas, invenciones en todos los campos de la actividad humana, marcas de fábrica, comercio y servicio, así como nombres y denominaciones comerciales, etc.


(...) El artículo 47 de la Constitución Política protege ese contenido esencial del derecho de propiedad intelectual así: ... Además el Constituyente incorporó una norma programática en el artículo 121 inciso 18 que establece... De manera que, corresponde al legislador dictar las leyes que regulen el derecho de propiedad intelectual, pero el legislador tiene como límite el contenido esencial de ese derecho. Debe tenerse presente que el legislador desconoce o viola en contenido esencial de un derecho, cuando crea normas que limitan, hacen impracticable, dificultan más allá de lo razonable o lo despojan de la necesaria protección. Porque al violarse ese contenido esencial del derecho, se quebranta la Constitución que a su vez protege ese contenido esencial intangible para el legislador."


 


 Para el desaparecido tratadista Alberto Brenes Córdoba, una de las características de la propiedad intelectual es ser de dominio limitado:


 


“Diferénciase de la común propiedad  mueble, en su aspecto jurídico, en que sólo se reconoce al autor o al inventor un derecho de dominio limitado ha cierto espacio de tiempo, transcurrido el cual pasa la obra o el invento a ser del dominio público.


En dos consideraciones, principalmente, se funda esta doctrina de derecho. Una es,  que las obras del ingenio, por originales que parezcan, entra por mucho el trabajo ajeno. La instrucción que se recibe, los ejemplos, los antecedentes que se tienen a  la vista, las ideas flotantes en el medio ambiente, preparan poco a poco el advenimiento de nuevas creaciones; y en muchísimos casos el autor no hace otra cosa que ceder a la poderosa sugestión que sobre él ejerce el círculo social  en que se mueve y toma del fondo común del ser humano los elementos principales de su obra; de modo que al concedérsele  sólo un dominio limitado, no se le expropia de lo suyo, sino que se le impone una restitución en beneficio de su importante colaborador: el mundo intelectual.


 La otra razón es de carácter utilitario. Al progreso y al bienestar generales  interesa  en  alto  grado  la  difusión  de   los  conocimientos e


 


 


 invenciones útiles; y como a ello se opone, en parte la concesión de derechos perpetuos de dominio, así porque se encarece la adquisición del objeto  a causa del monopolio a que se halla sometido, como porque con el tiempo hasta llega a ser difícil saber a punto fijo quién es el dueño del derecho, la conveniencia del mayor número debe prevalecer sobre el interés  privado.


La protección de la ley a la propiedad intelectual tiende a la consecución de dos fines principales: impedir todo perjuicio a los intereses pecuniarios del autor o inventor; y evitar  que se le dañe en su reputación de tal con la desautorizada difusión  de ejemplares incorrectos o que se altere la obra original." (Alberto Brenes Córdoba, Tratado de los Bienes, Editorial Juricentro S.A, San José, 1981, página 103)


 


La propiedad intelectual se  ha dividido en dos clases: la propiedad industrial, que incluye las patentes de invenciones, las marcas, los diseños industriales y las indicaciones geográficas; y el derecho de autor,  que incluye  obras literarias, obras artísticas, obras de teatro, y obras musicales..


 


Joaquín Garriguez al referirse a la propiedad industrial,    expresó:


 


"... Hay dentro de la empresa unos derechos que están en el patrimonio del empresario, pero que tampoco son derechos reales ni personales, sino que son unos derechos  de una naturaleza especialísima, a los cuales, sólo por vía de aproximación, vamos a llamar derechos de propiedad industrial. ¿Por qué los llamamos así? Pues  porque se parecen  a los derechos de propiedad en sentido estricto, por cuanto confieren un señorío a una determinada persona. Se  parecen, pues por su carácter excluyente, pero con la diferencia de que los derechos de dominio recaen siempre sobre cosas materiales, nunca sobre derechos (...). Y he aquí que los derechos de propiedad industrial no recaen sobre cosas sino que recaen sobre creaciones del ingenio humano, y que no se puede confundir con el resultado del  trabajo del hombre, porque efectivamente una cosa es la creación del poeta, o la del escultor o la del artista, o la del científico en un invento industrial, y otra cosa el  resultado  de  todas estas   creaciones   espirituales:  la   estatua,   la   poesía,   el   invento


 


 


 industrial, el producto industrial.


Pues bien,  para escapar a la dificultad de considerar un derecho  como parte de otro derecho, se recurre a lo que llaman los autores "concepto de los bienes inmateriales". Estos derechos de propiedad industrial van a recaer no  sobre las cosas que sean el resultado de las creaciones del ingenio humano, sino precisamente sobre la creación misma como un bien inmaterial (...). Por eso se habla de bienes inmateriales y en este sentido el invento industrial, la obra literaria, la obra artística, son bienes susceptibles de señorío, pero bienes que distinguimos con el nombre de bienes inmateriales.  Si se habla repito de propiedad es porque en su utilización  se da también la nota de la exclusividad y la nota de transmisibilidad del derecho sobre estos bienes..." (Joaquín Garriguez, Temas de Derecho Vivo, Editorial Tecnos, 1978, páginas 214,215).


 


Sin pretender ser reiterativos con lo expuesto por el autor, se observa en el texto transcrito que mediante la tutela de la propiedad industrial se busca proteger las creaciones  del ingenio humano,  como bien inmaterial, así como su exclusividad y modo de transmisibilidad de esos derechos.  Protección que en nuestro ordenamiento jurídico se materializa también con  la Ley de Marcas y Otros Signos Distintivos (Ley  #7978 de 6 de enero del 2000), cuando en su artículo uno dispone:


 


 "Artículo 1°- Objeto. La presente ley tiene por objeto proteger, efectivamente, los derechos e intereses legítimos de los titulares de marcas y otros signos distintivos, así como los efectos reflejos de los actos de competencia desleal que puedan causarse a los derechos e intereses legítimos de los consumidores. Igualmente, pretende contribuir a la promoción de la innovación tecnológica y a la transferencia y difusión de la tecnología, en beneficio recíproco de productores y usuarios de los conocimientos tecnológicos, de modo que favorezcan el bienestar socioeconómico y el equilibrio de derechos y obligaciones" (El resaltado no es del original). 


 


III.- PROCEDIMIENTO PARA LA INSCRIPCIÓN DE MARCAS Y OTROS SIGNOS    DISTINTIVOS EN EL REGISTRO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL


 


 


 


 


Los  artículos 2  y 3 de la Ley No. 7978,  de previa cita, definen la marca así: 


 


“Artículo 2.- Definiciones. Para los efectos de esta ley, se definen los siguientes conceptos:


(…)


 Marca: Cualquier signo o combinación de signos que permita distinguir los bienes o servicios de una persona de los de otra, por considerarse éstos suficientemente distintivos o susceptibles de identificar los bienes o servicios a los que se apliquen frente a los de su misma especie o clase”.  


 


Artículo 3.- Signos que pueden constituir una marca.  Las marcas se refieren, en especial, a cualquier signo o combinación de signos capaz de distinguir los bienes o servicios, especialmente las palabras o los conjuntos de palabras (incluidos los nombres de personas), las letras, los números, los elementos figurativos, las cifras, los monogramas, los retratos, las etiquetas, los escudos, los estampados, las viñetas, las orlas, las líneas o franjas, las combinaciones y disposiciones de colores, así como cualquier otro distintivo.  Asimismo, pueden consistir en la forma, la presentación o el acondicionamiento de los productos, sus envases o envolturas o de los medios o locales de expendio de los productos o servicios correspondientes.


(…)”


 


            A mayor abundamiento, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual la define como:


 


“ … es un signo distintivo que indica que ciertos bienes o servicios han sido producidos o proporcionados por una persona o empresa determinada. Su origen se remonta a la antigüedad, cuando los artesanos reproducían sus firmas o "marcas" en los productos de uso artístico. A lo largo de los años las marcas han evolucionado hasta configurar  el actual registro y protección de marcas. Gracias a  ese sistema, los consumidores pueden identificar y comprar un producto o servicio, que por su carácter y calidad, indicados  por su marca exclusiva, se adecua a sus necesidades."( Organización Mundial de la


 


 


Propiedad Intelectual ¿Qué es la Propiedad Intelectual?, Publicación de la OMPI, N° 450(s), página 8).


 


Como corolario, tanto las marcas como los demás signos distintivos deben estar inscritos en el respectivo Registro de la Propiedad Intelectual.  Empero, tratándose de signos distintivos que carecen de un procedimiento de inscripción propio,  la Ley 7978 citada remite al de inscripción de marcas.  Verbigracia, el párrafo primero del artículo 68 en relación con el 70 ibídem,  remite al procedimiento para el registro de marcas cuando se requiera inscribir un nombre comercial o un emblema.


 


 En el numeral 9 de la Ley de repetida cita, se dispone que:         


 


    La solicitud de registro de una marca será presentada ante el Registro de Propiedad Industrial y contendrá lo siguiente:


a) Nombre y dirección del solicitante.


b) Lugar de constitución y domicilio del solicitante, cuando sea una persona jurídica.


c) Nombre del representante legal, cuando sea el caso.


d) Nombre y dirección del apoderado en el país, cuando el solicitante no tenga domicilio ni establecimiento mercantil real y efectivo en el país.


e) La marca cuyo registro se solicite, cuando se trate de una marca denominativa sin grafía, forma ni color especial.


f) Una reproducción de la marca en el número de ejemplares que determine el reglamento de esta ley, cuando se trate de marcas denominativas con grafía, forma o color especial, o de marcas figurativas, mixtas o tridimensionales con color o sin él.


g) Una traducción de la marca, cuando esté constituida por algún elemento denominativo con significado en un idioma distinto del castellano.


h) Una lista de los nombres de los productos o servicios para los cuales se use o se usará la marca, agrupados por clases según la Clasificación internacional de productos y servicios de Niza, con la indicación del número de clase.


 


 


 


i) Los documentos o las autorizaciones requeridos en los casos previstos en los incisos m), n) y p) del artículo 7 y los incisos f) y g) del artículo 8 de la presente ley, cuando sea pertinente.


j) El comprobante de pago de la tasa básica establecida.


 


Los solicitantes podrán gestionar, ante el Registro, por sí mismos con el auxilio de un abogado o por medio de mandatario. Cuando un mandatario realice las gestiones, deberá presentar el poder correspondiente. Si dicho poder se encuentra en el Registro de la Propiedad Industrial, deberá indicarse el expediente de la marca, el nombre de esta y el número de solicitud o registro en que se encuentra."


 


            De conformidad con los artículos 13  y 14 ibídem,  se examinará la solicitud  así:


 


" El Registro de la Propiedad Industrial examinará si la solicitud cumple lo dispuesto en el artículo 9 de la presente ley y las disposiciones reglamentarias correspondientes, para lo cual tendrá un plazo de quince días hábiles contados a partir de la fecha de recepción de la solicitud.


De no haberse cumplido alguno de los requisitos mencionados en el artículo 9 de la presente ley o las disposiciones reglamentarias correspondientes, el Registro notificará al solicitante para que subsane el error o la omisión dentro del plazo de quince días hábiles a partir de la notificación correspondiente, bajo apercibimiento de considerarse abandonada la solicitud."


 


" El Registro de la Propiedad Industrial examinará si la marca incurre en alguna de las prohibiciones previstas en los artículos 7 y 8 de la presente ley.


 


En caso que la marca esté comprendida en alguna de las prohibiciones referidas, el Registro notificará al solicitante, indicándole, las objeciones que impiden el registro y dándole un plazo de treinta días hábiles, a partir de la notificación correspondiente, para  que  conteste.   Transcurrido  el   plazo   señalado   sin   que    el


 


 


 


solicitante haya contestado, o si aún habiendo respondido, el Registro estima que subsisten las objeciones planteadas, se denegará el registro mediante resolución fundamentada".


 


Una vez analizada la solicitud de inscripción de una marca, se procederá según lo dispuesto por el artículo 15, a saber:


 


 " Efectuados los exámenes conforme a los artículos 13 y 14 de la presente ley, el Registro de la Propiedad Industrial ordenará anunciar la solicitud mediante la publicación, por tres veces y a costa del interesado, de un aviso en el diario oficial, dentro de un plazo de quince días desde su notificación.


El aviso que se publique contendrá:


a) Nombre y domicilio del solicitante.


b) Nombre del representante o del apoderado, cuando exista.


c) Fecha de la presentación de la solicitud.


d) Número de la solicitud.


e) Marca tal como se haya solicitado.


f) Lista de los productos o servicios a los cuales se les aplicará la marca y clase correspondientes.


 


 Finalmente, según lo estipula el artículo 18: 


  


“(…)


De no haberse presentado ninguna oposición dentro del plazo establecido, el Registro de la Propiedad Industrial procederá a registrar la marca."


Si se resuelve la concesión del registro, el Registro de la Propiedad Industrial notificará la resolución al solicitante a fin de que pague la tasa complementaria dispuesta. Si, dentro del mes siguiente a la fecha en que se notificó la resolución, el solicitante no ha pagado la tasa, la resolución quedará sin efecto y el expediente se archivará sin más trámite."


 


" El Registro de la Propiedad Industrial expedirá al titular un certificado de registro de la marca, el cual contendrá los datos incluidos en el registro correspondiente y los fijados por las disposiciones reglamentarias"


 


            Una vez realizada la inscripción,  el propietario de la  marca goza de los derechos que le concede el artículo 25  in fine,  en cuanto expresa:


 


" El titular de una marca de fábrica o de comercio ya registrada gozará del derecho exclusivo de impedir que, sin su consentimiento, terceros utilicen en el curso de operaciones comerciales, signos idénticos o similares para bienes o servicios iguales o parecidos a los registrados para la marca, cuando el uso dé lugar a la probabilidad de confusión. Por ello, el registro de una marca confiere, a su titular o a los derechohabientes, el derecho de actuar contra terceros que, sin su consentimiento, ejecuten alguno de los siguientes actos:


 


a) Aplicar o colocar la marca o un signo distintivo idéntico o semejante sobre productos o servicios para los cuales fue registrada la marca o sobre productos, envases, envolturas, embalajes o acondicionamientos de esos productos relacionados con los servicios para los cuales se registró la marca.


b) Suprimir o modificar la marca con fines comerciales después de haberla aplicado o colocado sobre los productos o servicios referidos en el literal precedente.


c) Fabricar etiquetas, envases, envolturas, embalajes u otros materiales análogos, que reproduzcan o contengan la marca, así como comercializar o detentar tales materiales.


d) Rellenar o volver a usar, con fines comerciales, envases, envolturas o embalajes identificados con la marca.


e) Usar en el comercio un signo idéntico o similar a la marca, para productos o servicios, cuando tal uso pueda causar confusión o el riesgo de asociación con el titular del registro.


f) Usar en el comercio un signo idéntico o similar a la marca para productos o servicios cuando tal uso pueda causarle al titular o al derechohabiente del registro un daño económico o comercial injusto, por una disminución de la fuerza distintiva, del valor comercial de la marca, o por el aprovechamiento injusto del prestigio de la marca o la clientela creada por su uso.


Para los efectos de esta ley, se tiene como acto de uso de un signo en el comercio, ya sea que se realice dentro o fuera del territorio nacional, entre otros usos, los siguientes:


 


 


a) Introducir en el comercio, vender, ofrecer para la venta o distribuir productos o servicios con el signo, en las condiciones que tal signo determina.


b) Importar, exportar, almacenar o transportar productos con el signo.


c) Utilizar el signo en publicidad, publicaciones, documentos comerciales o comunicaciones escritas u orales, sin perjuicio de las normas sobre publicidad aplicables." ( La negrita no es del  original).


 


En síntesis, el registro de la marca u otros signos distintivos le garantiza a su titular su uso exclusivo, en la forma estipulada, de manera que terceros no pueden hacer uso de aquellos sin su autorización.


 


IV. FONDO DE LA CONSULTA:


 


            Expuestas las anteriores consideraciones, procedemos a dar respuesta a sus interrogantes, en el orden en que fueron planteadas, de la siguiente manera:


 


1.- “… puede cualquier persona, física o jurídica, utilizar el “… Logo del Consejo en programas de Radio, televisión, prensa escrita ó televisada y en cualesquiera otro tipo de actividades, sin caer en una ilegalidad” 


 


  Para atender su primera pregunta es importante delimitar primero el concepto de “logotipo”.   El Diccionario de la Lengua Española  lo define  como:


 


" Grupo de letras, abreviaturas, cifras etcétera fundidas en un solo bloque para facilitar la  composición tipográfica.


Distintivo formado por letras, abreviaturas etc. peculiar de una empresa, conmemoración marca o producto." (La negrita no corresponde al original). Real Academia Española, Tomo II, Madrid, 1984.


 


            Como se desprende de la definición transcrita, el logotipo distingue a la empresa, conmemoración, marca o producto por lo que, con meridiana claridad, podemos ubicarlo dentro de la propiedad intelectual y, concretamente,  dentro de la propiedad industrial.


 


 


 


 


 Puede ser  registrado como marca dependiendo de la finalidad que con él se persigue (por ejemplo, distinguir con el logotipo los servicios que presta la Institución), pero también puede ser  clasificado como un emblema cuya acepción la define el numeral 2 de la pluricitada Ley de Marcas y Otros Signos Distintivos, así:  


 


“Emblema: Signo figurativo que identifica y distingue una empresa o un establecimiento.”


 


La ley también ofrece para los emblemas inscritos protección contra el uso sin autorización por  parte de terceros.  Así lo establece el artículo 70 al expresar:


 


" La protección y el registro de los emblemas se regirán por las disposiciones relativas al nombre comercial. "


 


Como se observa,  el artículo 70  remite a las disposiciones que regulan el nombre comercial, por lo que para tener una mayor claridad transcribiremos  el numeral 66 de ese cuerpo legal:


 


" El titular de un nombre comercial tendrá el derecho de actuar contra cualquier tercero que, sin el consentimiento de aquel, use en el comercio un signo distintivo idéntico al nombre comercial protegido o un signo distintivo semejante, cuando esto sea susceptible de causar confusión o riesgo de asociación con la empresa del titular o sus productos o servicios.


Será aplicable al nombre comercial lo dispuesto en los artículos 26 y 27 de la presente ley, en cuanto corresponda."


 


            Se colige de todo lo anterior,  que el emblema o logotipo debe estar registrado.  Por lo tanto,  mientras esto  no se haya  producido, cualquier persona física o jurídica  puede utilizar,  en cualquier medio de comunicación o actividad, un logotipo que no se encuentre debidamente inscrito en el registro correspondiente.  Ello,  según lo establecido por el artículo 91 de la Ley de Marcas y Otros Signos Distintivos, que expresa:


 


" Para los efectos de esta ley, la administración de la propiedad intelectual estará a cargo del Registro de la Propiedad Industrial, adscrito al Registro Nacional."


 


 


 


 


            La anterior norma señala que en nuestro país existe un Registro que es el competente para inscribir debidamente los derechos relativos a la propiedad intelectual, que según lo expuesto líneas atrás, contempla también a los logotipos.   Cabe agregar  que, en cuanto a la inscripción de tales derechos,  Costa Rica adoptó el llamado sistema atributivo, lo cual   implica que sólo existe protección para lo que está  debidamente registrado.  Así lo ha establecido el Tribunal Segundo Civil, Sección Primera del Segundo Circuito Judicial de  San José  en sentencia de las nueve horas diez minutos del veintiséis de mayo del dos mil cuatro que, en lo que interesa,  señaló:


 


“VI (…) nuestro país adoptó el sistema atributivo para la adquisición del derecho exclusivo sobre la marca. Este sistema es el que “ atribuye “ el derecho a quien obtiene el registro de la marca, o sea, que no existe derecho de ninguna especie sobre la marca si no hay registro. Bajo esa inteligencia, debemos entender que para que la empresa actora pudiese con seguridad y dentro de un marco legal, promocionar, explotar y vender los productos Fieros, era necesaria la inscripción de dicha marca a su nombre, dado que es a partir de ese momento que la marca registrada confiere el derecho exclusivo de uso y esto implica la posibilidad de excluir a otros en el uso de esa marca o de cualquier otra que pueda producir confusión o de otra manera afectar ese derecho exclusivo.”


 


Como expresa claramente dicho fallo, mientras no exista inscripción, no se da  protección  de la marca lo cual, según lo dicho, también se aplica al  logotipo  u otros signos.  De manera que, en la situación consultada, en el tanto el Consejo de Salud Ocupacional no registre su logotipo,  ya sea como marca o como emblema,  no puede impedir su utilización por terceros. 


 


            No sobra indicar, para lo que a bien se estime, que de conformidad con el artículo 20 de la pluricitada Ley de Marcas y otros Signos Distintivos,  el registro de una marca vence a los diez años, y puede ser renovado por períodos sucesivos decenales; mientras que el emblema, al tenor del artículo 64, se adquiere por su primer uso en el comercio y termina con la extinción de la empresa o establecimiento que lo registró, es decir, no requiere su renovación cada decenio.        


 


2- ¿Si no fuera ilegal el uso del “LOGO” del Consejo por parte de cualquier persona, física o jurídica, están en la obligación de solicitar autorización escrita previa a su utilización?


 


 En relación con  la segunda interrogante, debemos indicar que no se requiere de autorización  para  que  cualquier  persona  física  o  jurídica   utilice  un   logotipo  que   no   está


 


 


debidamente  inscrito en el registro correspondiente, como sucede en este caso, ya que según se ha expuesto, no tiene  ninguna protección  en cuanto a su uso.


 


            Al respecto,  la  Ley de Procedimientos de Observancia de Derechos de Propiedad Intelectual (N° 8039 de 12 de octubre del 2000), en el numeral  3 estipula:


 


" Artículo 3.- Adopción de medidas cautelares: Antes de iniciar un proceso por infracción de un derecho de propiedad intelectual, durante su transcurso, o en la fase de ejecución, la autoridad judicial competente, el Registro de la Propiedad Industrial o el Registro Nacional de Derechos de Autor y Derechos Conexos, según corresponda, adoptará las medidas cautelares adecuadas y suficientes para evitarle una lesión grave y de difícil reparación al titular del derecho y garantizar, provisionalmente, la efectividad del acto final o de la sentencia.


Una medida cautelar solo se ordenará cuando quien la pida acredite ser el titular del derecho o su representante. La autoridad judicial, el Registro de la Propiedad Industrial o el Registro Nacional de Derechos de Autor y Derechos Conexos, requerirá que quien solicite la medida otorgue garantía suficiente antes de que esta se dicte para proteger al supuesto infractor y evitar abusos."


( Lo destacado en negrita no es del original)


 


Es dable recordar que al tenor del artículo 28 de la Carta Fundamental, los particulares pueden  realizar todas aquellas conductas que el ordenamiento no les prohiba, así como las que no dañen la moral, el orden público o que no perjudiquen a tercero.


 


Sobre el particular, la Sala Constitucional en varias  oportunidades ha señalado:  “El artículo 28 de la Constitución Política preserva tres valores fundamentales del Estado de Derecho costarricense:  a) principio de libertad que, en su forma positiva implica el derecho de los particulares a hacer todo aquello que la ley no prohiba y, en la negativa, la prohibición de inquietarlos o perseguirlos por la manifestación de sus opiniones o por acto alguno que no infrinja la ley; b) el principio de reserva de ley, en virtud del cual el régimen de los derechos y libertades fundamentales sólo puede ser regulado por ley en sentido formal y material, no por reglamentos u otros actos normativos de rango inferior; y c) el sistema de la libertad, conforme el cual las acciones privadas que no dañen la moral, el orden público o las buenas costumbres y que  no  perjudiquen  a  tercero   están  fuera   de   la   acción,   incluso   de  la  ley (…).”    (Sala


 


Constitucional, sentencia 6519-96 de las quince horas seis minutos del tres de diciembre de 1996.)


 


Como se puede observar en el fallo transcrito, de conformidad con la norma 28 de nuestra Carta Magna, los particulares pueden realizar todos aquellos actos que no les estén prohibidos por la ley, razón  por la cual, en el caso que nos  ocupa, como el logotipo no está debidamente registrado, no es posible limitar su uso a otros que lo hayan venido empleando.


 


3.- ¿ …quién  es el Superior Jerarca legitimado a dar el permiso respectivo para que se pueda utilizar el “LOGO” del Consejo, el señor Ministro de Trabajo ó la Junta Directiva?   


 


En relación con esta última interrogante, advertimos que al no estar registrado el logotipo, su utilización por otras personas  no requiere de permiso.  Por lo tanto, carece de relevancia la autorización que puedan dar, el Ministro de Trabajo y Seguridad Social o la Junta Directiva del Consejo de Salud Ocupacional para el uso de un  logotipo sobre el cual no se ostenta la titularidad.


 


Por último, en consideración a los términos en que se ha dado respuesta a la consulta, este Organo Asesor  sugiere al Consejo de Salud Ocupacional  que, al igual que otras  instituciones públicas, (el Instituto Nacional de Seguros, el Ministerio de Ambiente y Energía, el Instituto Costarricense de Turismo, entre otros), registre sus marcas y/o signos distintivos, para garantizar  su protección y uso indiscriminado por terceros.


 


V. CONCLUSIONES:


 


        Por lo antes expuesto, es criterio de esta Procuraduría General de la República,  que:


 


1-     La tutela de la propiedad intelectual tiene asidero jurídico en los artículos 47 y 121 inciso 18) de la Constitución Política.


 


2-     La propiedad intelectual se bifurca en derechos de autor y propiedad industrial.


 


3-     La propiedad industrial contempla marcas, emblemas y otros signos distintivos.


 


4-     En virtud de que Costa Rica sigue el sistema atributivo, la Ley de Marcas y Otros Signos Distintivos otorga  protección contra el uso de terceros, únicamente cuando la marca o signo  distintivo se  encuentren debidamente inscritos en el Registro de Propiedad Intelectual.


 


 


5-     El Consejo de Salud Ocupacional no tiene registrado su logotipo,  por lo que su utilización por terceros no requiere de autorización.


 


6-     Este Organo Asesor  sugiere al Consejo de Salud Ocupacional  que, al igual que otras  Instituciones Públicas, registre sus marcas y otros signos distintivos para garantizar su protección y  uso indiscriminado por  terceros.


 


Del señor Director Ejecutivo se suscriben, con toda consideración,


 


 


MSc. Ana Milena Alvarado Marín             MSc. Ana Fonseca Umaña.


PROCURADORA ADJUNTA a.i.              ABOGADA


 


 


Kvh