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 PGR - SINALEVI >> Pronunciamientos >> Resultados >> Dictamen 197 del 14/11/1989
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Ficha del Pronunciamiento
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Texto Dictamen 197
 
  Dictamen : 197 del 14/11/1989   

PROCURADURIA GENERAL DE LA REPUBLICA


SAN JOSE, COSTA RICA


C-197-89


14 de noviembre de 1989


 


Doctor


Francisco Ureña Calderón


Presidente Colegio de


Biólogos de Costa Rica


Ciudad


 


Estimado señor:


Con la aprobación del señor Procurador General de la República, me es grato dar respuesta a su estimable oficio CBO 36- 89 de 28 de setiembre de este año, en el cual solicita nuestro criterio en cuanto a la procedencia de exigir, para los efectos de incorporación a ese Colegio, de ciudadanos extranjeros, la cédula de residencia permanente expedida por la Dirección General de Migración y extranjería. Sobre el particular me permito comunicarle lo siguiente:


El Departamento de Extranjeros de la Dirección de Migración y Extranjería concede a los extranjeros ciertos permisos de permanencia en el país que los faculta, a su vez, para ejercer determinadas actividades en el territorio nacional, en campos laborales donde no se produzca desplazamiento de nacionales. Estos "permisos de trabajo" deben contar asimismo, con la aprobación de la Dirección de Empleo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y tienen la virtud de legalizar la permanencia del extranjero en el país, permitiéndole al mismo tiempo realizar una actividad remunerada, pero su carácter es temporal y no tienen los alcances ni la condición jurídica de una cédula de residencia permanente.


La cédula de residencia permanente es un documento formal que se expide por la Dirección General de Migración, bien directamente o acogiendo un acuerdo del Consejo Nacional de Migración, según sea el caso. La emisión de este documento va precedida de una serie de trámites y del examen de una extensa documentación nacional y extranjera, que tiene como finalidad acreditar las calidades, méritos, conocimientos, beneficios, bienes materiales, vínculos familiares y otros atributos del patente; muchos de los cuales no se exigen a los efectos de extender los llamados "permisos de residencia temporal" que, repetimos, no tienen el carácter de una Cédula de Residencia.


Así las cosas, cuando las reglamentaciones de un determinado Colegio Profesional exige a los extranjeros para su incorporación al gremio el tener "cédula de residencia" en nuestro país, debe entenderse que se refiere a la Cédula de Residencia Permanente, que es el documento que confiere al extranjero el derecho de residir permanentemente y a plazo indefinido en Costa Rica y define su condición migratoria, lo que a su vez, determina el límite de los derechos que puede ejercitar, especialmente en el campo de las relaciones mercantiles, laborales y profesionales.


Finalmente, cabe hacer la observación en cuanto a la existencia de cédulas de residencia permanente que han sido expedidas con cierta limitación o restricción, referida generalmente a la realización de labores remunerada, ya sea por cuenta propia, en elación de dependencia, o al ejercicio de profesiones liberales. Dentro de esta situación podrían encontrarse los extranjeros que han obtenido su cédula de residencia amparados a la disposición del artículo 35 de la Ley General de Migración y Extranjería.


En cuanto a estas personas, comprendidas dentro del numeral de cita, con excepción de los Rentistas o pensionados y los Inversionistas quienes tienen limitaciones en razón de las respectivas leyes que rigen asimismo su actividad en el país, es nuestro criterio que cualquier limitación que no tuviese asidero en una disposición normativa expresa, podría dar lugar a su impugnación por la vía del recurso de amparo por violación de la garantía contenida en el artículo 19 de la Constitución Política.


Con toda consideración , me suscribo, atentamente,


 


Lic. Francisco E. Villalobos González


Procurador de Asuntos Internacionales


FEVG/mbb


cc: Dirección General de Migración y Extranjería