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 PGR - SINALEVI >> Pronunciamientos >> Resultados >> Opinión Jurídica 035 del 22/03/1999
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Ficha del Pronunciamiento
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Texto Opinión Jurídica 035
 
  Opinión Jurídica : 035 - J   del 22/03/1999   

OJ-035-1999


San José, 22 de marzo de 1999


 


Doctor


Abel Pacheco De la Espriella


Diputado


Asamblea Legislativa


 


Estimado Señor:


 


   Con la anuencia del señor Procurador General de la República, se da contestación a su oficio AP.PD. 122-99, donde consulta el criterio de esta Institución referente a "las entidades que les corresponde la instalación y mantenimiento de los hidrantes en nuestro país".


 


   En razón de la competencia de la Procuraduría, la naturaleza del órgano consultante, y la materia consultada, la opinión que se vierta, siendo técnica, no tiene el carácter vinculante propio de los


dictámenes.


 


   En la evacuación de esta consulta se hace referencia a la participación de entes públicos menores que por la naturaleza de sus competencias tendrían relación con la instalación, manejo y mantenimiento del sistema de hidrantes en el país. La legislación existente hace referencia a distintos aspectos sobre estos bienes de utilidad general, pero ninguna en particular regula específicamente la materia consultada. Sólo se tiene un conjunto de "Normas de instalación de Sistema de Acueducto y Alcantarillados", aprobados por A y A, donde se especifican técnicamente las características de los hidrantes, su forma de instalación y su ubicación.


 


I.               LOS HIDRANTES


 


   El Estado tiene, como fines esenciales, la protección de la vida humana, la salud y la propiedad. Para la consecución de tales fines, es necesario, entre otros, prevenir y combatir los incendios. Lo deseable es eliminar las causas que motivan estas conflagraciones a través de campañas de prevención. No obstante, cuando la prevención ya no es posible, resulta indispensable contar con los métodos correctos de extinción de incendios, con ayuda de la mejor tecnología y las provisiones de agua obtenidas a través de los hidrantes. Estos sirven para obtener de una o más fuentes el agua suficiente no sólo para combatir incendios sino también para suministrar el agua potable que en caso de urgencia requiera una población determinada.


 


II.            LEGISLACION ORDINARIA


 


   Como se indicó inicialmente, no existe una legislación ordinaria específica que regule de modo coherente lo concerniente al sistema de hidrantes. Ni siquiera se consigna en la ley el término hidrante, sino que se utiliza la expresión "bocas contra incendio" (artículo 37 de la Ley de Aguas No. 276 de 27 de agosto de 1942). Por ello, el Parlamento podría dictar una legislación ordinaria especial sobre esta materia. Advirtiéndose sobre la necesidad de que participen como asesores en la redacción de los contenidos del proyecto de ley, ingenieros del Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados y del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo, miembros del Cuerpo de Bomberos que han acumulado una valiosa experiencia en la lucha contra incendios, representantes de las municipalidades porque éstas autorizan las urbanizaciones; representantes del Instituto Nacional de Seguros, y otros profesionales expertos en la materia. Además, por las implicaciones que la nueva legislación podría tener sobre el funcionamiento de instituciones autónomas, éstas deben ser consultadas previamente tal como exige el ordinal 190 de la Constitución Política.


 


   Seguidamente se citan leyes que tienen alguna relación con los hidrantes. Se aclara que los contenidos legales que se transcriben, no establecen ninguna regulación específica en lo que constituye la consulta. Sin embargo, la normativa contenida en las diversas leyes que se mencionan, ofrecen una base material útil para los fines de la legislación proyectada.


 


   La Ley de Aguas No. 276 de 27 de agosto de 1942, dispone en su artículo 37 que: "Son servicios domésticos el suministro de agua para satisfacer las necesidades de los habitantes, el riego de cultivos de terrenos que no excedan de media hectárea; el lavado de atarjeas y el suministro de aguas para surtir bocas contra incendios". Este último término, se traduce actualmente por "hidrantes".


 


   La Ley de Construcciones No. 833 de 02 de noviembre de 1949, en su artículo 1 indica que: "Las Municipalidades de la República son las encargadas de que las ciudades y demás poblaciones reúnan las condiciones necesarias de seguridad, salubridad, comodidad, y belleza en sus vías públicas y en los edificios y construcciones que en terrenos de las mismas se levanten sin perjuicio de las facultades que las leyes conceden en estas materias a otros órganos administrativos". En el artículo 2, refiriéndose al alcance de su normativa establece que:"Esta ley rige en toda la República. Ningún edificio, estructura o elemento de los mismos será construido, adaptado o reparado, en lo futuro si no es con las condiciones que los Reglamentos respectivos señalen. Tampoco deberán hacerse demoliciones o excavaciones en propiedad particular, ni ocupar la vía pública, ni hacer obras en ella, sin sujetarse a las prevenciones de dichos Reglamentos. Y finalmente, en lo atinente a fraccionamientos, se especifica en el artículo 15 que: "Licencias. El fraccionamiento de un predio en manzanas y lotes para poner éstos a la venta, se hará previo permiso de la Municipalidad, la que para concederlo tendrá en cuenta las previsiones de los reglamentos especiales sobre el particular".


 


   La Ley Orgánica del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo No. 1788 de 24 de agosto de 1954, señala como una de sus competencias de este ente, en el inciso a) del artículo 5: " Preparar planos reguladores para todos los conglomerados urbanos de la nación que a juicio de la Institución lo ameriten, y redactar los reglamentos necesarios para su aplicación, la que se hará efectiva a través de las Corporaciones Municipales, previa la aprobación de una ley general de planeamiento de las ciudades;".


 


   La Ley Constitutiva del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados No. 2726 de 14 de abril de 1961, precisa el artículo 2 que corresponde a este ente público: "e) Elaborar todos los planes de las obras públicas relacionadas con los fines de esta ley, así como aprobar todos los de las obras privadas que se relacionen con los sistemas de acueductos y alcantarillados, según lo determinen los reglamentos respectivos; f) Aprovechar, utilizar, gobernar o vigilar, según sea el caso, todas las aguas de dominio público indispensables para el debido cumplimiento de las disposiciones de esta ley, en ejercicio de los derechos que el Estado tiene sobre ellas conforme a la ley número 276 de 27 de agosto de1942, a cuyo efecto el Instituto se considerará el órgano sustituto de las potestades atribuidas por ley al Estado, ministerios y municipalidades; g) Administrar y operar directamente los sistemas de acueductos y alcantarillados en todo el país, los cuales se irán asumiendo tomando en cuenta la conveniencia y disponibilidad de recursos. (...) i) Construir, ampliar y reformar los sistemas de acueductos y alcantarillados en aquellos casos en que sea necesario y así lo aconseje la mejor satisfacción de las necesidades nacionales;".


 


   El Código Penal, Ley No. 4573 de 04 de mayo de 1970, en el artículo 407, reprime con sanción de tres a treinta días multas: "El que contraviniere las disposiciones encaminadas a prevenir incendios o a evitar su propagación;".


 


   La Ley General de Salud No. 5395 de 30 de octubre de 1993, declara en el numeral 264 que: "El agua constituye un bien utilidad de pública y su utilización para el consumo humano tendrá prioridad sobre cualquier otro uso".


 


   La Ley Forestal No. 7575 de 13 de febrero de 1996, dispone en el ordinal 6 como competencia de la Administración Forestal del Estado la siguiente: "k) Prevenir y combatir plagas, enfermedades e incendios forestales en los terrenos del patrimonio natural del Estado. Colaborar en la prevención de plagas, enfermedades e incendios forestales en plantaciones y bosques privados".


 


   La Ley de Planificación Urbana No. 4240 de 15 de noviembre de 1968, indica en el artículo 1 que: "Para los fines de esta ley se entenderá que: Plan Nacional de Desarrollo Urbano, es el conjunto de mapas, gráficos y documentos, que describen la política general de distribución demográfica y usos de la tierra, fomento de la producción, prioridades de desarrollo físico, urbano-regional y coordinación de las inversiones públicas de interés nacional. Planificación Urbana, es el proceso continuo e integral de análisis y formulación de planes y reglamentos sobre desarrollo urbano, tendiente a procurar la seguridad, salud, comodidad y bienestar de la comunidad. Y en el numeral 19 establece que:


 


"Cada Municipalidad emitirá y promulgará las reglas procesales necesarias para el debido acatamiento del plan regulador y para la protección de los intereses de las salud, seguridad, comodidad y bienestar de la comunidad".


 


III.           NORMAS DE INSTALACION DE SISTEMAS DE ACUEDUCTOS Y ALCANTARILLADOS.


 


   Por la utilidad técnica contenida en estas normas aprobadas por Acueductos y Alcantarillados, se transcriben textualmente algunas de ellas.


 


"Previstas de hidrantes. Rubros (447.01 a 447.46 ambos inclusive) de previstas de hidrantes es de acuerdo con el diámetro y con el material de la tubería a conectarse. (...) El cálculo de cantidades y el pago se harán con base en el precio unitario por prevista de hidrante colocada y consiste en el suministro e instalación de la tubería, accesorio de derivación, accesorios, válvulas y previstas de hidrante con su tapón, horadación de las zanjas, interconexión al tubo, disposición de excedentes, relleno y compactación, restauración de las instalaciones existentes que resulten dañadas, reposición de todas las superficies existentes alteradas, prueba y limpieza de la instalación y limpieza general del sitio, el contratista deberá suministrar y colocar los cubre-válvulas y su extensión de tubo de concreto. Todo lo anterior acorde con los planos y con la aprobación del Ingeniero Inspector. El desalojo y reemplazo de pavimento de lastre, asfalto y concreto se pagará en el rubro correspondiente. Los rubros 447.47 a 447.99 inclusive se utilizan para previstas de hidrantes que se conecten a tuberías de otros diámetros y materiales."


 


"(...) 4.1.3 HIDRANTES. Los cabezotes para hidrantes serán de hierro con válvula incorporada. Tendrán como mínimo dos salidas: una de 112.5 mm con rosca exterior de 4 hilos/25 mm y otra de 62.5 mm con rosca exterior de 7 1/2 hilos/25 mm y estarán provistas de tapa tipo bombero".


 


"(...) 4.11 INSTALACIÓN DE HIDRANTES. La conexión de un hidrante requiere la instalación de una válvula de compuerta en el ramal, que deberá protegerse con un cubre-válvula de hierro fundido de 20 cm de diámetro aproximadamente. Al término de estas especificaciones se presentan láminas con instalación típica de hidrantes. La instalación debe sujetarse a las siguientes indicaciones: a. El hidrante deberá localizarse en un sitio donde esté protegido contra golpes que puedan ocasionarle los vehículos; debe ser fácil su acceso a él y no debe constituir obstáculo al libre tránsito de peatones o a la entrada de vehículos. Su radio de acción, no deberá ser mayor de 100 m y se ubicarán como se indica en los modelos típicos al final de estas especificaciones. b. Deben ser instalados perfectamente verticales y con las bocas de salida hacia la calle. c) Una vez instalados, se les dará dos manos de pintura anti-óxido y 2 manos de pintura roja".


 


IV.           EN CUANTO A LA INSTALACION Y MANTENIMIENTO DE LOS HIDRANTES.


 


   Cuando se trata de "nuevas urbanizaciones", corresponde al Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, la aprobación de los planos donde se especifica la ubicación de los hidrantes, cuya instalación corre a cargo de la empresa privada respectiva. Según se informa, es queja frecuente de los bomberos, la mala calidad de los hidrantes, lo que aumenta el riesgo de peligro.


 


   No existe una institución pública a quien la ley le atribuya concretamente la responsabilidad en cuanto al mantenimiento de los hidrantes. No obstante, por la especialidad de la competencia, tal responsabilidad debería tenerla Acueductos y Alcantarillados. Como se transcribió oportunamente, el artículo 2 de la Ley Constitutiva del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (No. 2726 de 14 de abril de 1961), a ese ente público le corresponde la aprobación de todas las obras privadas que se relacionan con el sistema de acueductos y alcantarillados; le concierne asimismo, aprovechar, utilizar, gobernar o vigilar, según sea el caso, todas las aguas de dominio público, para lo cual este instituto asume las potestades atribuidas por "por ley al Estado, ministerios y municipalidades"; de igual manera le corresponde administrar y operar directamente los sistemas de acueductos y alcantarillados en todo el país, con algunas excepciones.


 


V.             INFORMACION GENERAL SOBRE HIDRANTES.


 


   En cuanto a los incendios, en el 80% de los casos no existe seguro contra incendios; y sólo en el 20% este riesgo está cubierto por dicho seguro. El agua que se utiliza en el combate del incendio, se considera como una "pérdida" por parte de Acueductos y Alcantarillados; algunas compañías que podrían beneficiarse con la intervención de los bomberos, no pagan tampoco el agua utilizada. Con frecuencia, cuando la Municipalidad recibe la urbanización, y consigna que los hidrantes están debidamente instalados, no descubren que los mismos no están conectados a las fuentes; es decir que las compañías constructoras se han limitado a "enterrarlos" en la urbanización; esta situación es grave por cuanto al llegar los bomberos no cuentan con el agua que necesitan. Los bomberos se quejan de que algunos hidrantes están oxidados y muy deteriorados, razón por la cual al utilizarlos se destruyen y quedan abiertos derramando inútilmente el agua, circunstancia que obliga a Acueductos y Alcantarillados a cerrar la "válvula interna". Existe una "Comisión sobre Hidrantes", integrada por funcionarios de Acueductos y Alcantarillados y del Instituto Nacional de Seguros, que discuten sobre problemas relacionados con esta consulta, pero no llegan a ningún acuerdo en cuanto al mantenimiento de los hidrantes. En ocasiones los bomberos encuentran hidrantes que no tienen agua por razones que no se explican. Existen dudas sobre la propiedad de los hidrantes, sobre todo para efectos de cobrar las indemnizaciones pertinentes en caso de daños o robos. Para todos los efectos, debe contarse con una estadística pormenorizada y actualizada sobre los hidrantes, donde se consigne, entre otros, su ubicación, estado, y potencia de la fuente a la que sirve.


 


VI.          CONCLUSIONES.


 


   En cuanto a la consulta formula se establece lo siguiente:


 


Primero. En las nuevas urbanizaciones, corresponde a Acueductos y Alcantarillados, aprobar los planes donde se indica las características y posiciones de los hidrantes; pero es cada municipalidad la que recibe la urbanización, en cuyo caso, por lo general, se limita a comprobar la existencia física de los hidrantes, pero no su funcionamiento, es decir si está "conectados efectivamente" a las fuentes y la potencia de éstas; o si simplemente fueron "enterrados" sin ninguna conexión.


 


   No se resuelve el problema de la instalación y mantenimiento de los hidrantes en todos los demás lugares que no califican como "nuevas urbanizaciones".


 


Segundo. En cuanto al mantenimiento de los hidrantes no existen normas legales que definan el ente o los entes encargados de su mantenimiento. La "Comisión sobre Hidrantes", integrada por funcionarios de A y A e INS, no han llegado a ningún acuerdo en cuanto al mantenimiento de estos bienes de utilidad pública.


 


Tercero. Es necesaria una regulación legal especial sobre la materia consultada, escuchando previamente a las instituciones autónomas que podrían ser afectadas en su funcionamiento con la nueva legislación, tal como prescribe el ordinal 190 de la Constitución Política.


 


Con toda consideración,


 


Dr. Odilón Méndez Ramírez


Procurador Constitucional


Sección Segunda